Ustedes, los hombres-hombres tiene una extraña tendencia a confundir las cosas que han oido con las que han visto sin darse cuenta de que la vista y el oido son sentidos muy distintos. Se lo ilustraré:
Despues de años intentando enterarme de la temática de las violentas discusiones entre mi vecina francesa y su novio también francés, aplicando el oido en la pared e incluso utilizando el famoso metodo del vasito, pues la verdad es, que entre que no me gusta limpiarme los oidos, que el metodo del vasito no funciona y que no entiendo el francés de esa condenada, no había conseguido enterarme de nada. Casualmente, hace unos meses, me dió por pegar el esfinter anal a la pared y !!oh, sorpresa!! seguía si oir, pero resultó que podía ver a través de las paredes con una nitidez absoluta gracias a mi tercer ojo ¿quien lo hubiera pensado? Lo cierto es que a lo largo de mi vida no he dejado de descubrir peculiaridades insospechadas de mi propio cuerpo, los seres excepcionales somos así.
De todas formas, les a animo a que prueben, quizas consigan ver algo; hay que abrir bien las nalgas, que el ano llegue a hacer ventosa, sino no no hay manera.
Por cierto, y a lo que iba, desde aquel día han dejado de interesarme las discusiones, ahora me aplico a la pared durante las reconciliaciones.